miércoles, 11 de octubre de 2017

El cumple de los 3

Ya sabéis que el pasado 29 de septiembre efue el cumple de la doñita. Caía en viernes y a mí me hubiera gustado celebrarlo ese mismo día, el viernes, básicamente porque así tengo el fin de semana entero para "descansar". Pero se me echó el tiempo encima y cuando fui a reservar el local de bolas el viernes 29 ya estaba cogido. Así que tocó celebrarlo el sábado 30 de septiembre.

Cada vez me pesa más organizar un fiestón de estos. Estoy mayor, hay que reconocerlo. Siempre que termino agotadita me digo igual, que el próximo cumpleaños va a ser en un McDonald´s o en un Domino´s Pizza donde me lo pongan todo por delante.
Pero al final me puede la idea de ser yo la que organice el cumpleaños, en el fondo me encanta y lo disfruto, no hay color entre las cositas caseras que una prepara con toda la ilusión en un enorme local sólo para nosotros, que esos cumples en serie e impersonales, desde mi punto de vista, de las franquicias.
Así que el sábado 30 fue un no parar para dejarlo todo listo. Tomás trabajaba hasta las 3 de la tarde, y el cumple era las cinco y media, con lo cual su ayuda era poca porque mientras llegaba, se duchaba y comía era ya casi la hora del cumple, así que dejé a Alejandra con mis padres y Salva se vino conmigo, se portó como un campeón ayudándome a comprar, montar y preparar, ainsssss mi hombrecito, disfruta los cumpleaños de su hermana como si fueran suyos.  De nuevo todo salió genial, lo pasamos muy bien y lo mejor de todo es que ella disfrutó de lo lindo, tanto que por la noche se me durmió en el sofá sentada mientras yo iba a la cocina a por agua que me pidió y ella no es de dormirse de cualquier manera ni en cualquier sitio.





La temática era de Lady Bug, todo hecho por mí, y aunque si lo encargas evidentemente todo es más bonito, el hecho de yo hacerlo con mis manos no tiene precio, hay más sentimiento e ilusión puestos. La mesa dulce muy modesta pero muy kuki con esa palmera gigante de chocolate de la Kiki, la tarta de Lady Bug de Mercadona, brochetas de moras, que por sus colores rojo y negro me lo ponían a huevo con la temática, unas galletitas bañadas en chocolate sobre platos rojos simulando la vestimenta de Lady Bug y paquetitos para palomitas de maíz con la cara de la súper heroína. Y qué me decís de esas mariquitas pegadas en el papel rojo de la pared???? Molan verdad??!! Todo muy casero, pero no falta detalle, imaginación al poder.


Preparamos una gran merendola, como siempre, con sándwiches y pulguitas de embutidos variados, empanada, tortillas de patatas, los canapés de la abuela que no falten en ninguna de nuestras celebraciones, aceitunas, patatas chips, platos con jamón serrano, queso, salchichón y piquitos y dos pasteles salados que hice por si tenía poco que hacer o nos quedábamos con hambre (leer en modo ironía), uno de jamón york y queso y otro de atún, huevos duros, mayonesa y tomate frito.


Muchos regalos, mucha emoción y mucha alegría. El regalo estrella fue sin duda Lady Bug y Cat Noir que le regalaron mi hermano José y mi cuñada Carolina, desde entonces desayunamos con ellos en la mesa, dormimos con ellos y todo con ellos, faltaría más, a estas alturas la Lady Bug tiene unos pelos de loca que ni os cuento, pero no es para menos:

Pero hubo muuuchos más regalitos, muchas cositas de Lady Bug, de la Minnie, de la Patrulla Canina y de Frozen como un precioso pijama o un chubasquero, cuentos, acuarelas y láminas pues le encanta pintar, bolsos, anillos y collares que le flipan, un precioso cortavientos de flores ideal para nuestro clima, una preciosa camiseta con la A de Free Style, un chándal muy chulo de la Minnie para el cole, un precioso anorak beige de Zara, de Zara también una faldita gris y una camiseta que ya os enseñaré muy chulas de los titos Juan y Silvia, una blusita y unos botines de serraje o el perfume rosa de Tous. Aquí algunas de las cositas:

Y eso es todo en resumidas, muy resumidas, cuentas.
Besos. Inma









jueves, 5 de octubre de 2017

Y en la tercera semana de colegio celebramos el tercer cumpleaños

Ainssss mi bebé. Demasiadas emociones en tan poco tiempo para una mamá empalagosa como yo. En menos de un mes ha entrado en el cole y ha cumplido tres años. Emocionalmente para mí es como pasar de tener un bebé a tener una chica mayor en cero coma segundos. Ha sido todo demasiado seguido. 
Y la tercera semana de colegio también pasó, tan rápido y tan bien como las anteriores. Esa semana además tenía el aliciente añadido de que ha podido celebrar por primera vez su cumpleaños en clase, el martes nos llegó con una herida de guerra y por fin he podido oír sus primeras canciones del colegio en casa, nadie mejor que ella canta "El otoño", reguerillo de babas y orgullo de madre y aunque tiene aún una legua de trapo yo supe reconocer de inmediato la canción, cómo somos las madres verdad??!!. 
LUNES, vamos al cole en plan tarta de fresa pero con nave de star wars en la mano, para compensar tanto rosa.
 
MARTES, el martes nos llegó con la primera herida de guerra de "verdad" como consecuencia de un rifirrafe.
 
MIÉRCOLES a todo el mundo enseña orgullosa su "herida de guerra", son como medallas, a ver qué pasa, jajajajaja.
 
JUEVES, último día con dos años, estamos emocionadas porque mañana es el cumple y no aguantamos tantos nervios.
 
VIERNES, por fin llegó el viernes 29 de septiembre, cumplía tres maravillosos años y cómo no, la primera celebración fue en clase con sus compañeros, iba loca, por fuerza tenía ella que llevar el paquete de las servilletas que echamos para clase debajo del brazo. Para clase nos decidimos por cosas muy sencillitas, tener en cuenta que son niños de 3 años, y alguno que otro queda en clase aún con dos añitos. Salió encantada con la corona que la seño MP le había preparado, pero no hay foto porque mis padres la recogieron y los abuelos no están en esos temas de tantas fotos como nosotros, ellos están más por disfrutar el momento y dejarse de tanta retrataura para luego enseñar en las redes sociales, me cachis.
 
Llevamos los famosos gusanos de donuts, aspitos y pomperos para todos, que no nos falté de na, que no, que no, lalalalala. Allí estaba yo a las 7.30 de la mañana cortando donuts, pero la verdad estos gusanos se hacen en 5 minutos:


Eso es todo por hoy. En la próxima entrada os enseño la macro fiesta con amigos y familiares. Besos. Inma 

viernes, 29 de septiembre de 2017

Tres años de amor absoluto: felicidades mi reina

Y el 29 de septiembre de 2014 a las 8:25 de la mañana por fin la conocí y me enamoré locamente otra vez, no podía ser más perfecta para mis ojos, todo lo vivido mereció la pena:
Mi sueño se hizo realidad por segunda vez y contra pronóstico, porque los milagros existen, os lo aseguro, entré en los 40 con la mejor de las noticias y nueve meses después no podía dejar de mirarla, ni siquiera podía dormir, sólo mirarla, ese era mi descanso, mirarla y tenerla junto a mí:

Tres años cumple mi princesa hoy, no me lo puedo creer. Llevo tres años con ella en una nube. Estoy absolutamente enamorada de ella (y de su hermano). Babeo. La miro y muero, ayer, hoy y siempre.

Me encanta verla disfrazarse, me encanta verla cantar y bailar, me encanta verla hablar sola, me encanta verla correr alocadamente, me encanta esa alegría contagiosa que pone a todo, ese ímpetu, esas ganas, me encanta todo en ella.

Ni en mis mejores sueños fue mejor, porque como dice su padre, no necesita de añadidos ni filtros para ser bellísima, lo es y punto.

Después de muchos meses buscándola, después de un embarazo tan malito y de una cesárea de urgencias en 10 minutos por fin la conocí, y me enamoré aún más. Han pasado tres años y a veces pienso que todo es un sueño, pero es real y es mía.

Llevo tres años con ella pegada a mí, duerme encima mía, hago pis y pó con ella sentada sobre mí, como con ella agarrada a mi cuello, me ducho con ella delante, limpia conmigo, está todo el día oliendo mi pelo y mi cuello, me busca constantemente, está donde yo estoy, me imita en todo, y aunque a veces me satura tanta mamitis y tanta demanda, no lo cambio por nada porque llegará un día que añore todas esas cosas.

Y mientras tanto el padre muriendo de envidia porque creía a pies juntillas aquello de que las niñas son más de los padres, de hecho yo lo soy, pero cuando yo estoy me prefiere a mí, soy su persona preferida en el mundo. Qué le vamos hacer.

Mi pelona tiene ahora pelazo, quién lo diría. Y apunta maneras de ser muy inteligente, muy independiente y muy femenina. Esa predisposición, esa energía, ese ímpetu, ojalá siga así.

Felicidades mi reina, te amo con todas mis fuerzas, qué feliz me haces, qué felices nos haces, cómo te amamos en esta casa.
Si deseáis algo mucho, mucho, mucho, con el alma y el corazón, al final se cumple, nunca hay que tirar la toalla, lo verdaderamente bueno se hace de rogar algunas veces aunque no entendamos nada por el camino, pero cuando llega es tan maravilloso y tan increíble que todos los miedos y sufrimientos desaparecen por arte de magia:



Perseguid vuestros sueños, yo ya tengo los míos y me tienen loca, para mí no existe mayor triunfo que ellos dos:








Besos. Inma


martes, 26 de septiembre de 2017

Segunda semana de cole: esto corre que vuela

Bueno pues como el que no quiere la cosa la segunda semana de colegio también voló y nos fue tan bien, o mejor, que la primera. 
Salva ya está metido de lleno en el asunto, aunque aún siguen repasando cositas del curso anterior para ir refrescando y de momento contenido nuevo no han dado, eso quiere decir que nuestras tardes son relativamente tranquilas aún, a ver cuánto duran.
Y la señorita pues sigue igual que la primera semana, loca con su colegio, hasta tal punto que mis amenazas ya no son "si eres mala no vamos a la playa o al parque", ahora mis amenazas son "si eres mala mañana no te llevo al cole", y es que con algo tendré que frenarla de vez en cuando y yo me sigo sorprendiendo cada día con sus "trabajos" de clase por lo bien hechos que están. Hace unos días me dicen que lo haría tan bien y yo hubiera pensado que era broma, pero no.
El lunes ya tenía mono de colegio después del fin de semana pidiendo ir al cole, con lo cual iba loca y si encima lleva camiseta de la Popy ya ni os cuento:
 
El martes cuando entrábamos se encontró con la seño L (seño de apoyo), soltó mi mano y se fue de la mano de la seño L dejándome a mí retratada como un pasmarote:

 
El miércoles ya no entré con ella a clase, ya debían entrar solos, desde la puerta del cole la veo caminar por el pasillo y entrar en su aula y la veo taaaaaaan pequeña, ahí es cuando me doy cuenta lo chiquita que aún es, me queda como consuelo que aún la puedo ver por la ventana:
 
El jueves creo que nos pusimos por última vez el mariquilla de estrellas de Igualotes, con la de veces que lo hemos puesto y lo que me gustaba. Estamos aprovechando aún los días de calor para poner cierta ropa para ir al colegio que a buen seguro ya no nos valdrá el verano que viene. Y el jueves también me salió con una carita sonriente y un corazón por buen comportamiento en la mano. No me lo puedo creerrrrrr, con lo que a mí me torea:
 
Y el viernes terminó otra semana en la que cada día me ha sorprendido más y mejor. Imposible una foto decente, se le puso en el moño que el padre la tenía que llevar, que no se ponía la chupa vaquera y que no había foto mañanera, con un par.
 
Y eso es todo, ya vamos por la tercera semana que terminará con su tercer cumpleaños el viernes, a ver qué tal, porque estoy emocionada sólo de pensar que lo celebrará en clase con sus compañeros, aunque ella no es muy consciente aún de todo. Ya casi tengo todo pensando para su cumpleaños, tanto lo que va a llevar a clase como lo que haré en su fiesta con familia y amigos. Ya os contaré. Besos. Inma   

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Uniforme ¿sí o no?

Tengo sentimientos encontrados con el tema de los uniformes escolares.
No me gustan los uniformes en general, es lo que tiene ser un espíritu libre, no tienen colores bonitos para mi gusto y suelen ser de colores oscuros por lo general, sus patrones son antiguos, aunque más que antiguo yo diría rancios, y ya si llevan cuadros escoceses apaga y vámonos. Los cuadros escoceses en pequeñas dosis por favor, nueve meses viendo cuadros escoceses a diario debe ser delirante. El espíritu mediterráneo me vuelve a aflorar de nuevo en el tema uniformes, que le vamos hacer, jajajaja. 
Afortunadamente el uniforme del colegio de mi hijo no lleva cuadros escoceses, pero ojo, tampoco me gusta la mezcla de colores que tiene y ni mucho menos el jersey ese rojo sangre, no puedo con él. Qué tirria le tengo, y el niño ni os cuento.
En casa tengo las dos opciones ahora mismo, Salva va a un colegio privado bilingüe y lleva uniforme y así estará hasta que termine bachillerato y vaya a la universidad y Alejandra hará los tres años de preescolar en un colegio donde no llevan uniforme, sólo un chándal corporativo para los días de educación física o salidas fuera del centro. Dentro de tres años cuando la moza empiece primaria y vaya al mismo colegio de su hermano entonces ya tendré a los dos con uniforme y tendré ración doble de jersey rojo feuno.
Francamente me quedo con la opción de NO llevar uniforme, la veo más divertida por aquello de la variedad y como os he dicho, el uniforme de mi hijo no me gusta lo más mínimo, es aburrido ver día tras día la misma ropa, para una amante de la moda infantil es too much pal body. Por supuesto no os voy a poner ninguna foto de él con uniforme, me parece terrible mostrar explícitamente en las redes sociales los colegios a los que nuestros hijos van, en serio, nunca sabemos quién hay detrás leyendo, yo ni siquiera tengo el "me gusta" dado a las páginas de los colegios de mis hijos por si acaso. Pero allá cada uno. A mi me mola que no se sepa a qué colegios van.
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A favor del uniforme:
1. Aunque el desembolso inicial es grande, suelen ser prendas muy amortizadas en el tiempo, más que nada por el uso que se le da a diario, peeeero cuando se estropean y se quedan pequeñas lo hacen igual que la ropa de calle.
2. El uniforme es lo que hay sí o sí, con lo cual no te quiebras la cabeza por las mañanas ni hay rollos chungos entre madres-hijos porque yo quiero una cosa y él/ella quiere llevar otra, por ejemplo, la equipación del Real Madrid o de la Selección o la camiseta de Frozen.
3. Necesitas menos ropa.
4. No hay discriminación, nadie es más que nadie por la ropa pues todos van igual.
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En contra del uniforme:
1. Son aburridos, siempre igual, durante 9 meses.
2. Y feos por lo general, o por lo menos a mí me lo parecen, aún no he visto un uniforme bonito, pues por bonito entiendo otra cosa, y en ropa mis gustos son muy específicos.
3. Y son caros, por lo menos los del colegio de mi hijo, hacerte con un chándal de invierno, un chándal de verano, un pantalón, un jersey, un polo de manga corta, un polo de manga larga y una camiseta de manga larga para el chándal de invierno se te pone casi en 250 €, si quieres tener "recambios" échale el doble. Barato no sale precisamente. El chándal de invierno de mi hijo vale 70 € (ni que fuera de marca jopetas), el pantalón del chándal suelto vale 40 y la sudadera no se puede comprar suelta, si pierde la sudadera del chándal debes comprar el lote entero, está todo estudiado. Con 70 euros compro yo 7 chándals para Alejandra para preescolar a 10 euros (y hasta menos) cada uno en Sfera, en Decathlon y en El Corte Inglés de la marca Boomerang, tiene para 7 días distintos y encima son más bonitos y hasta de mejor calidad.
Yo tengo la inmensísima suerte de heredar los uniformes de la hija de una prima mía que es unos años mayor que Salva, al ser niña y más mayor voy heredando uniformes impecables y me ahorro lo que no está escrito y cuento además con muchas mudas de repuesto, pero no todo el mundo tiene esa suerte, porque además el uniforme de mi hijo es unisex, salvo quien quiera la opción de falda para niñas y eso es en el caso de las más pequeñas, las mayores, como la hija de mi prima, ya quieren los pantalones por comodidad.
4. Los tejidos de los uniformes suelen tener mucho poliéster en su composición, no son tejidos buenos pese a que te cobran como si lo fueran. Por ejemplo, el famoso jersey rojo del uniforme de mi hijo es de poliéster, eso sí, no hace ni una bola, está impecable, va a durar más que un martillo enterrado en paja, peeeeeeeeero pica como él solo, en invierno no quita frío y en entretiempo pega un calor del carajo. Después tenemos el chándal de verano, también de poliester y en azul marino las dos piezas, los críos salen cocidos y rojos como tomates después de una clase de educación física. A ver señores, que estamos en el sur, hacedlo por favor de algodón, tanto el pantalón como la camiseta, y en colores claros, al menos la camiseta. Pensad con la cabeza, que la tenéis para algo. En cambio el chándal de invierno tiene pinta de ser calentito y cómodo, menos mal que se lo pone tres días a la semana porque cuando le toca polo y jersey rojo va refunfuñando.
5. El uniforme se deteriora más porque al tener menos cantidad de prendas se pone más y evidentemente hay que lavarlo más, algunas veces se ve cada uniforme por ahí que ufffff, ganitas te dan de dar un donativo para que compren otro.
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Respecto a la ropa de calle yo la veo más divertida, porque precisamente es mucho más variada, al tener la opción de elegir puedes optar por ropa muy cómoda para el colegio tipo leggins, sudaderas o chándals; también la veo más práctica de cara al frío y al calor ya que puedes elegir tejidos que se adapten más a las temperaturas altas o bajas, por ejemplo, por forros polares en invierno o por camisetas de algodón fresquitas para el verano, cosa que con el uniforme no pasa muchas veces. La ropa de calle no tiene porque ser más cara que el uniforme, hemos visto que los uniformes valen una pequeña fortuna y duran lo mismo que la ropa de calle (se deterioran más por el uso más frecuente y se quedan pequeños igual, salvo que compres al niño 3 tallas más y cuando venga a quedarle bien el uniforme ya está para la basura), al menos el del colegio de mi hijo, podemos encontrar ropita  de calle muy apañada y muy resultona a muy buenos precios, si no para qué están las rebajas y las tiendas low-cost, a ver. Además podemos amortizar esa ropa que está a puntito de "caducar" para ir al cole antes de olvidarla para siempre en el baúl de los recuerdos.
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Para terminar os dejo con el que es uno de los uniformes más estilosos del mundo según la revista S Moda de El País, es este y es de un colegio de León, pues bien, no lo veo para nada bonito, es un uniforme típico más, de lo más normal, demasiado normal y típico diría yo, de lo más aburrido y previsible, del montón, con colores típicos, patrones típicos, vamos lo normal en un uniforme escolar, me imagino que habrá alguien de la revista relacionada con este colegio por aquello del cariño o la cercanía y se ha referido a este uniforme como de los más estilosos del mundo, telita:

Y vosotros con qué os quedáis, con ropa de calle o con uniforme???? Contadme. Besos. Inma 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Primera semana de colegio superada con notaza

Estoy feliz, feliz por ellos y por mí. Porque si no queda otra que ir al cole pues se va, pero si se va feliz pues infinitamente mejor. 
Empezamos por Salva, este año va a cuarto de primaria, uffff, son palabras mayores ya. Como persona exigente que soy estoy encantada con el tutor que le ha tocado, yo no sé vosotras, pero a mí no me vale cualquier cosa para mis hijos. Quiero lo mejor en todos los aspectos, o por lo menos todo aquello que esté al alcance de mi mano. Quiero un buen profesor evidentemente, que les enseñe y les exija, pero también lo quiero cariñoso y con empatía, que vayan felices al cole y que cuando vean a su profesor corran de alegría a saludarlo. Vamos, que quiero el pack completo. Todos, padres y alumnos estamos encantados con el profe A, aunque en honor a la verdad este año los 4 tutores de los cuatro cursos de cuarto son excepcionales, a cual mejor. 
Luego está ella, mi loca, está encantada con su cole (que no es al que va su hermano ahora, pero es el mismo en el que él hizo preescolar), oye la palabra colegio e inmediatamente te dice con una enorme sonrisa en sus labios y con esa expresión tan motivada que tiene "vámonos" y cada mañana se cuelga su mochila y me espera impaciente en la puerta. Su alegría es contagiosa. Nunca ha tenido pereza para levantarse, pero es que ahora le dices "venga que vamos al cole" y salta de la cama sin pensarlo.
Tenía mis dudas con ella, aunque en un principio antes de entrar la notaba receptiva y decía que el cole era guay, una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica cuando te ves 5 horas lejos de ese entorno que te ha acompañado durante tus casi tres años de vida. Pero creo también, que ya estaba un poquito aburrida de ese entorno conocido, se le quedaba ya pequeño pues nunca ha ido a guardería (como tampoco fue su hermano, ya que entre mis objetivos iniciales estaba que no pisaran la guardería y ahora puedo decir que lo he podido cumplir con los dos), pero Alejandra ya necesitaba algo más, tan activa como es, sinceramente, ya necesita nuevos retos y estímulos.
El primer día fue genial, y los siguientes igual, con lo cual ya creo que esto es prueba superada, de aquí a la especialidad de neurocirugía ya no nos para nadie, y sí, tengo las miras puestas muy altas en mis hijos, que después es menos, pues tampoco pasa nada, no es el fin del mundo. Que sean en esta vida lo que ellos quieran. Pero si piensas grande llegarás lejos.
El primer día nos citaron a los de preescolar de tres años a las 11 de la mañana, ella iba loca, pero loca de la alegría, no veía la hora de ir al colegio, ya conocía el colegio de antes y eso de que le esperase un cargamento de juguetes en el aula de tres años la tenía emocionada.
Durante los 15/20 primeros minutos nos dejaron a los padres entrar al aula, tanto el padre como yo nos pedimos el día libre para acompañarla, qué emoción, pero controlé las lagrimillas, al fin y al cabo ella estaba feliz aunque yo me estaba quedando sin bebé por momentos. Llegó, se sentó, vació la mochila, se aseguró que no quedaba nada dentro con una sacudida en el aire y tras medio minuto sentada se levantó y exploró absolutamente toda la clase. Despacio, tomándose su tiempo. Es muy observadora, y me encanta. Cuando tocó irnos le dimos un beso, le dijimos que luego iríamos a por ella, que fuese buena, ella nos dijo que sí y acto seguido nos soltó un "bye" con su enorme y preciosa sonrisa, adoro como sonríe.
Por una ventana podemos verlos sin que ellos nos vean y da gusto verla. La seño dice que es buena, no me lo puedo creerrrrrrrrr. ¡¡¡Que es buena dice!!!! Que empuja y da tirones de las cosas, pero bueno, que a ella también le empujan y no hace más que defenderse. Esta semana también nos hemos "bautizado" y nos vino con una herida de guerra, se cayó y se erosionó un poco la pierna casi a la altura del cachete del culo, pero bueno, son daños colaterales. También se ha resfriado, pero de estornudos y mocos no ha pasado, afortunadamente. Y esta primera semana también he podido ver su primer trabajo "serio" de clase, y francamente me ha sorprendido por la perfección, y es que si no lo digo reviento.
Lo peor que lleva es el tema desayunos en el cole, los lunes y miércoles toca fruta, los martes y jueves bocadillos y el viernes es libre. Yo aparte del pan o la fruta siempre le pongo un yogur bebible blanco con azúcar de caña. La seño nos ha dicho que come poco, que más bien se dedica a guarrear el desayuno y a tirar lo que puede, a comer lo de dentro del pan y a beber algo de yogur. Pero tampoco me preocupa porque ella se toma en casa un cuenco apañado de papilla de cereales acompañado de pavo, jamón cocido o jamón serrano, jamás mando a mis hijos al colegio sin que hayan hecho un buen desayuno antes, es norma de la casa, de hecho esta norma no es negociable, desayunar bien y en condiciones es lo primero de todo antes de salir de casa, para ello nos levantamos un ratito antes, para hacerlo bien y sin prisas, todos sentados a la mesa. No concibo la idea de mandarlos a clase con un simple vaso de leche o directamente sin nada, noooo, y el padre menos, que  muchas veces llega de trabajar y se queda haciendo nuestros desayunos como Dios manda. Así que supongo que no tendrá mucha hambre y que será cuestión de tiempo que coma algo más en clase.
El segundo día más de lo mismo y los otros días igual. Feliz, alegre y sin una lágrima, y mira que el hermano dejó de nuevo el listón alto, que jamás lloró e iba feliz a su cole, recuerdo que el primer día cuando fuimos a por él nos dijo que él se quería quedar más rato. Pues Alejandra lo ha igualado en ese aspecto y mira que pensábamos que ya era difícil. Mis hijos son unos motivados de los buenos. Ahora sí que sí puedo decir que primera semana supera con éxito. De hecho, el hermano le dijo el viernes "Ale mañana es sábado y no hay colegio" y ella soltó un "ohhhh noooo!!!"
El lunes fue nuestro primer día, aquí su primera vez sentada en su mesa:

El martes llegó con una heridita de guerra pero nos dijo la seño que no lloró:

El miércoles hizo su primer trabajo "serio" en clase y me dejó alucinada por lo bien:

Y el jueves pude ver ese trabajo para sorpresa mía, orgullosa de ella, reguerillo de babas desde el cole hasta el trabajo:

Y por fin el viernes pudimos decir aquello de primera semana supera:

Veremos la que viene cómo se nos da. Besos. Inma