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viernes, 6 de marzo de 2015

Está visto que una habla y se rompe la magia

Ya lo dice mi madre, no podemos decir tal o cual cosa y no nos podemos alegrar de nada porque se nos chafa el asunto. No os pasa??? Hacemos público algo que nos alegra, y plofffff, al garete, aquí en el blog tengo varios ejemplos muy recientes, uno de ellos, el más claro, el tema de la teta, os contaba yo un día lo contenta y lo realizada como madre que me sentía por haber podido dar la teta a Alejandra, lo bien que nos iba y bla bla bla y va y se agota la producción, si antes lo cuento, antes tengo que cerrar la central lechera por falta de materia prima.
El último ejemplo, hace tan sólo unos días, cuando haciendo un resumen de los cinco meses de mi petarda os decía que mis hijos eran de resfriarse poco, Salva p.e. se puso la primera vez con fiebre con casi 11 meses y después han sido contadas las veces que se me ha puesto malo, pues bien, yo ya estaba muy contenta porque el invierno está llegando a su fin, porque aquí en nada tendremos una maravilla de tiempo y porque Alejandra ni un moco, ni un estornudo, nada de nada, sana como una pera, y claro, cuanto más pase el invierno y cuanto más tarde en pillar un resfriado mejor y menos posibilidades de pillar una bronquiolitis, que me aterran, hay.
Pero voy y pillo yo un trancazo de campeonato, como hacía mucho que no pillaba uno así y claro se lo pego, se me resfría, afortunadamente ha sido eso, un leve resfriado que no ha ido a más en ella, que ha tenido un par de veces fiebre (de 38º y 38´3º), que ni tos, ni mocos, ni nada, que han sido dos días de comer un poco regular y listo. Y que ya no hablo más, ni me alegro por nada más porque se me fastidia, ea. Lección aprendida. Jajaja, me voy a parecer a una a la que tanto reproché su actitud.
Y es que yo tenía una amiga que llevaba al extremo máximo el hecho de no contar nada de su vida, a esta amiga decidí mandarla a donde pican las gallinas por tóxica, eso que tan de moda está decir ahora, cuando la palabra exacta es por capulla. Soy una persona más bien conciliadora y tengo muy pocos enfrentamientos con nadie, soy una acuario pura, y menos con quienes considero mis amigos, pero esta tía me demostró que si está sola es por algo y que muy posiblemente el problema lo tiene ella y no los demás y que demasiado la aguantamos todos, y mira que me llevo genial con su madre y con una hermana. Y mira también que me acuerdo de ella, que me gustaría coger el teléfono y volver a entablar conversación, pero jolines que lo haga ella que es en donde está el problema.
Pues bien, esta amiga era de no contar nunca nada de sus cosas, y mucho menos las cosas buenas no fuese que se le fastidiasen supongo que por la envidia y la energía negativa que pudiese despertar en los demás, pienso yo que era por eso y eso me dolía porque implica falta de confianza y buenos pensamientos hacia los que nos considerábamos sus amigos. Sin embargo, ella estaba al día de nuestras vidas, lo sabía todo, se metía en todo y lo quería controlar todo. Algo feo, verdad??? Aunque de todas formas mi vida era y es tan normal que no tengo nada que ocultar y si me pasa algo bueno con quien quiero compartirlo primero es con mis familiares y amigos . Pero no todo el mundo es igual. Con el tiempo me di cuenta que las personas malas y envidiosas creen que todas son como ellas y que si cuentas algo malo de tu vida los demás se alegraran y si cuentas algo bueno los demás estarán deseando que se te tuerza el asunto y pondrán todas sus energías negativas en tu contra para que así sea. No lo entiendo, pero me consta que hay gente así de retorcida.
Supimos que dejó a su anterior novio con el que supuestamente todo era idílico (cosa que todos sabíamos que no, pero lo vendía así y el resto pues mira, si es feliz creyendo que nos lo tragamos pues ea, que así sea) y que ya llevaba saliendo con otro al que le tenía el ojo echado desde hacía más de un año (¡¡¡un año!!!) cuando llevaba ya dos meses saliendo con este chico, supimos que se casaban cuando la fecha llevaba meses fijada, supimos que iba a ser mamá cuando ya sabía hasta el sexo del bebé y para eso hay que esperar bastantes semanas, y todo así. Pensareis que nos veíamos poco, pues no, nos veíamos casi a diario, cada fin de semana coincidíamos en los mismos bares del centro, cenábamos o comíamos muy a menudo juntas y muchas mañanas hasta desayunábamos antes de entrar en nuestros respectivos trabajos. Muy fuerte. Yo rompí la amistad con ella por deslealtad, algo imperdonable para mí, fue al poco de ser mamá de su primera hija, continuó la amistad con el resto que poco a poco le fueron dando de lado y los pocos que de vez en cuando la veían se enteraron que se había separado por boca del ex al cabo de muchos meses.

En fin Serafín, vosotras creéis que si algo bueno se cuenta se fastidia?? Tenéis alguna amiga toxico-capulla-retorcida así?? De esas de no contar nada de lo suyo pero saber todo de tu vida???
Besos y feliz fin de semana. Inma  

viernes, 8 de abril de 2011

¡¡¡Gracias!!!

Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias....... y 10.000 veces gracias




Hoy no pensaba hacer esta entrada, pero quiero daros las gracias a todos y cada uno de los que os habéis pasado por este blog, os habéis hecho seguidores o habéis dejado un comentario, cuando a mediados del mes de enero pasado me embarqué en esta aventura, lo digo desde toda mi humildad, jamás pensé que pudiese alcanzar las 10.000 visitas como hemos traspasado hoy y ni mucho menos tener 76 seguidores, es más pensé que nadie me leería.


Sois muchas las que me habéis dado vuestro "cariño y vuestra amistad bloguera", encabezadas por Eva (Para mi príncipe y mi princesa) que me ayudó en todo momento en esto y me lanzó a la blogosfera (se dice así?) convirtiéndose en mi madrina y Elvira (El principito de mamá) que es un encanto y mi ejemplo a seguir en muchas cosas. Después vinieron Ana Belén (Las ideas de mamá) que es otro ejemplo a seguir, Silvia (esa andaluza nacida en una tierra preciosa que es Asturias y a la que me encantó oír por teléfono), Susana (mi Susana, que hace unos días me demostró su cariño en una entrada que me hizo llorar de felicidad), Ana (mi Ana de El armario de mis tesoros), Cristina (mi incondicional desde el primer día) o esa Patricia mía que parece andaluza. A todos/as GRACIAS.


Y ahora os voy a contar una historia que quiero compartir con vosotras, en parte para saciar mi necesidad de contar cosas, pues es deformación profesional, cuento y ayudo a escribir humildemente la historia desde mi labor de investigadora, y en parte para que el paso del tiempo no me haga olvidar los detalles de uno de los días más felices de mi vida: el día que me enteré que estaba embarazada de mi sol que se llama Salvador después de un largo tiempo intentándolo.


Debo deciros que siempre he tenido una vena maternal muy acusada, desde muy joven me veía con 3 o 4 niños (los sueños, sueños son). Conocí a mi otro sol (mi marido) con 28 años y desde el primer día supimos que éramos el uno para el otro y que queríamos tener hijos. Nos casamos y al cabo de unos meses empezamos a buscar heredero, la búsqueda se alargó casi dos años por una serie de motivos, en parte por culpa de un ovario poliquístico que me da una lata increíble y después por dejarme guiar por dos doctoras a las que "todo" les parecía normal. Hasta que por fin acudí al doctor Alberto Reche y encontró la solución (cuando lo veo parece que veo al mismo Dios). Hice las cosas tal y como me dijo y en cuestión de dos meses estaba embarazada sin tratamiento alguno o fecundación alguna, fue natural, aunque me puso como plazo seis meses, de no haberlo conseguido al cabo de esos seis meses comenzaríamos con los tratamientos y todo lo demás. ¡¡Lo que es ponerse en manos de un profesional con años de experiencia y reconocimientos en este aspecto, humano y sin sed de dinero!!


Acudí al Dr. Reche, creo que sobre el 11 de mayo de 2007, mi última regla tras estar en su consulta y comenzar con sus indicaciones fue el 1 de junio de 2007, durante casi esos dos años de búsqueda mi regla se fue espaciando más y más, siempre he sido de ciclos muy largos (más o menos seis semanas), pero ahora mis reglas venían cada dos meses, dos meses y medio y hasta casi tres meses. Os imagináis cuántos test de embarazo y cuántas desilusiones en esos casi dos años. Pues eso y más. No lo quiero ni pensar, por eso cuando miro a mi hijo muchas veces no me creo que esté conmigo, pues pensé de todo durante ese tiempo de búsqueda y los miedos, aunque parezca que se han esfumado, siguen en el subconsciente. Es cierto que en todo ese tiempo no me llegué a agobiar excesivamente, me lo tomé con filosofía y tranquilidad, pero en el fondo tenía una gran pena pues siempre deseé tener un hijo. Así que acudo al Dr. Reche, hago lo que me dice y un poco más tarde ¡¡¡¡¡¡SORPRESA!!!!!


Pero antes nos situamos en la tarde del 17 de julio de 2007, yo NO tenía ni idea aún de que estaba embarazada hasta la boca, mi madre me llama al trabajo y me cuenta una historia que me da muchísima pena, quizás de no ser por esa "fiesta hormonal" que había en mi cuerpo, pues mi reacción hubiese sido otra, pero claro las hormonas estaban en su máxima actividad, total que esa historia me da tanta pena que no puedo dejar de llorar (lloré varios meses por culpa de esa historia y por culpa de mis hormonas que pusieron mi sensibilidad al máximo), salgo del trabajo y me voy para casa llorando, casi sin poder evitar las lágrimas. Justo al lado de casa tengo una pastelería que hacen unos dulces UMMMMMMMMM, total que veo en la nevera del escaparate unos petisús con la cobertura rosa (sí, sí, rosa, los hay de chocolate, chocolate blanco, mocka) y me compro un papelón de petisús rosas, todos iguales, a ver sin con el dulce me consuelo un poco, fue algo compulsivo, tardé poco en descubrir esas reacciones tan raras en mí.


Llego a casa con mi papelón de dulces y me dirijo a la habitación del ordenador donde estaba Tomás, el cual al verme llegar llorando y con el papelón de dulces en la mano se preocupa, me pregunta qué me pasa, yo le cuento la historia y el pobre con la cara que era un poema me dice: "Cari a ti lo que te pasa es que estás embarazada", a lo que yo le digo que qué voy a estar embarazada, ni nada por el estilo, estaría vomitando como las locas y yo estaba perfecta. Tomás sigue insistiendo en la posibilidad de estar embarazada y que también podía haber traído más variedad de dulces, no todos iguales (petisús rosas). Sí que estaba embarazada, pero aún no lo sabíamos, así que esa tarde con toda mi pena en el cuerpo (por la historia que mi madre me contó) me tragué el papelón de dulces y tan convencida de que NO estaba embarazada.


Ahora nos vamos al día siguiente, a la mañana del 18 de julio de 2007, antes de continuar debo aclarar que jamás pensé que pudiese estar embarazada, ya me había resignado a un tratamiento como mínimo, además el retraso que tenía estaba dentro de lo normal por aquel entonces en mí y yo me encontraba perfectamente bien (es decir, sin ningún síntoma evidente de embarazo). Total que esa mañana me llama V. (una compañera) hablamos de un montón de cosas, entre ellas de mi inminente viaje a Italia que sería en cuestión de días. V me pregunta qué retraso tengo, yo le contesto que mi última regla fue el 1 de junio, a lo que me dice que voy camino de la segunda falta y que sería conveniente que me hiciese un test de embarazo por aquello de saber en qué estado me voy de viaje, a lo que yo le respondo que no crea que esté embaraza pues me sentía perfecta, sin vómitos o ascos, que mi retraso estaba dentro de lo normal en mí y que me dolían un montón la barriga y los pechos y eso era seguro porque la regla ya estaba al caer. Qué ilusa, sí, sí, la regla....... Total V antes de colgar el teléfono me insiste en que me haga un test de embarazo por aquello del viaje a lo que yo le digo que me lo pensaré. Es la segunda persona que en cuestión de 18 horas me insiste en la posibilidad de estar embarazada.


Cuelgo, doy vueltas a la idea del test, que no me seduce mucho por todas las desilusiones vividas anteriormente y por todo lo que conlleva hacerse un test, pues aunque sean mínimas una se termina haciendo ilusiones y después PLOFFFFFFFFFFF, batacazo que te crió. Después de dar algunas vueltas a la idea decido comprar un test de embarazo, pues es normal, me voy de viaje y estoy buscando niño y es bueno saber en qué estado me voy. Antes de continuar haré otra aclaración informativa, mis amigos más íntimos no me preguntaban cómo estaba cuando me veían, directamente me preguntaban cuántas semanas tenía de retraso. Así que para el próximo embarazo, si alguna vez me animo a buscar, una cosa tengo clara, me callo y hasta que no esté embarazada no digo nada a nadie, además es una forma de ahorrar explicaciones y muchas más cosas, pues una, ilusa cuando se pone a buscar niño se cree que en un mes estará embarazada y tan feliz y eso muchas veces no es así, cuesta bastante más.


Bueno sigo con la historia, bajo corriendo a la farmacia, pero no voy a la que tengo frente al trabajo, ahí ya he comprado varios test y van a decir: "otra vez está aquí la tonta del test" (las cosas que piensa una, que se cree que es el ombligo del mundo). Me voy a otra farmacia que tengo al final de la calle, pido un test de embarazo y me piden 9 € por él, vaya nunca me había costado taaaaaaaaaan caro, cómo se nota que es una farmacía del centro y es inevitable pensar que otra vez estoy tirando el dinero, pero también es inevitable que me haga ilusiones. Tiro corriendo para el trabajo no sin antes pasarme por la cafetería que tengo junto a la "ofi" para comprar un botellín de agua que me provoque ganas de hacer "pis", todo eso con mi test bien guardadito en el bolso, como un secreto que sólo yo conozco. Antes de subir me paro y hablo un poco con la pintora que esos días estaba exponiendo en nuestra sala de exposiciones, también junto a la oficina.


Subo, me tomo de una tacada el botellín (no soy muy "meoncilla", así que tenía que provocarlo), al ratito, no sé si por los nervios o por el agua estaba haciendo "pis" y mojando el test, de verdad que jamás pensé que pudiese estar embarazada, así que suelto el test en el lavabo, no iba a estar los tres o cuatro minutos mirando los puntos rojos, me voy para fuera, incluso respondo a una llamada de teléfono y por unos instantes hasta me olvidé de que tenía un test esperándome en el baño. Debo decir que ese día estaba yo sóla en la oficina, de ahí mi libertad de movimientos. Me acuerdo que algo me espera e inconscientemente como para curarme en salud me voy mentalizando camino del baño que es negativo, lo cojo con una mezcla de desgana y nervios y ¡¡¡¡SORPRESÓN DE LOS GORDOS!!!! ¡¡¡¡HA DADO POSITIVO!!!! ¡¡¡¡BIEN, DIOS GRACIAS!!!! Era la primera vez que me había dado positivo después de muchos negativos. Salto, grito de la alegría, doy varias vueltas nerviosas a la oficina, ya desde ese momento supe que mi habichuelita sería un NIÑO. Sinceramente me hubiese gustado haberlo hecho en casa junto a mi amor al lado, y ver su cara, pero las circinstancias fueron las circinstancias, de haberme dado negativo no pensaba decirle nada, total uno más que da negativo que va a importar........


Me digo calma, esto se ha podido equivocar, así que antes de llamar a mi Tomás tengo que ir a la farmacia para que me saque de dudas (¡¡pero qué dudas "só" tonta!!), me planto en la farmacia otra vez y le digo al farmacéutico que si son fiables estos test, el hombre lo mira, me dice que me ha dado positivo y que cuando da positivo es que casi con toda seguridad estoy embarazada, es al contrario cuando da negativo y puede haber un embarazo, así que con otra cara que es un poema me mira y me dice algo así: "señora está usted embarazada, ¿le doy la enhorabuena o no?" A lo que yo le digo que sí por dios, que es mi mayor deseo y le cuento la historia. Así que el farmacéutico fue el primero en enterarse, la segunda persona fue la pintora que estaba en la sala, necesitaba comunicar mi alegría a alguién conocido y la tercera persona en enterarse ya sí fue mi Tomás, al que los compañeros casi hicieron una fiesta ese día en el trabajo y que cuando llegué a casa esa tarde y lo vi después del notición el primer beso fue para su hijo en mi vientre, después llamé a V, la compañera con la que había hablado hacía apenas una hora, daba saltos de alegría y lloramos juntas, después llamé a mis primas, mis amigas, etc., etc., etc., mis padres y hermanos se enteraron un poco más tarde, pues ese día comía con ellos y les quería dar la noticia en vivo y ver sus caras.


Eso es todo, espero que os haya gustado y es que la esperanza es lo último que se pierde, aunque en ocasiones los pensamientos negativos nos invadan, así es como me enteré de mi "milagro". A los poquitos días lo vimos por primera vez en la consulta del Dr. Reche, yo no dejaba de llorar de felicidad y en la cara de ese hombre vi la satisfacción de una persona que adora su profesión. Después nos fuimos a Italia los tres juntitos para siempre la mar de felices.


10.000 besos, que paséis un buen fin de semana y gracias por leerme y estar al otro lado.


Inma