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jueves, 11 de abril de 2013

Al respecto de algunas estiradas

Las que me aguantáis con frecuencia sabéis que llevamos unas semanitas de cumples que no paramos, y resulta que el "club de las cinco" hemos llegado a una conclusión, primero aclararos que nos hemos bautizado como "el club de las cinco" porque somos siempre las mismas mamás las que vamos a los cumples, más o menos somos 5, 6 o a lo sumo 7, y las cinco de la tarde es la hora en la que comienzan todos más o menos. Hemos llegado a la conclusión que da igual que se haya invitado la clase entera que siempre somos las mismas las que llevamos a nuestros hijos a los cumples de otros compañeros de clase. Y oye, la verdad lo pasamos hasta bien, mira que hasta al final nos va a dar coraje que otra se quiera meter en nuestra pandi "por la cara" porque a base de encontarnos en uno y otro cumple, una y otra vez,siempre las mismas, pues hemos congeniado y ya tenemos hasta cierta complicidad entre nosotras (nos pasamos dietas, nos interesamos por los retrasos de la prima de América y demás intimidades).
Hemos ratificado en conjunto eso que ya sabíamos por separado, es decir, que hay mucha estirada suelta, algunas van de "divinas" y lo mejor de todo es que no tienen motivos para ello, porque si los hubiese pues me callo, pero sin motivos es hasta ridículo, con unos aires de grandeza que uffffff, repelús, repelús, pero allá ellas, con deciros que entre las "divinas" tenemos a una Barbie Malibú y a una Barbie Superstar (pero en los blogs pasa igual, hay mucha estirada, no en vano es un reflejo de la vida misma, vamos de lo que pasa en la puerta de los colegios).
Barbie Malibú y Barbie Superstar, clavaditas
En el último cumple comentábamos eso, el hecho que hay madres que invitan a la clase entera o a una buena parte de ella y siempre, siempre, siempre aparecemos las mismas madres y los mismos niños, no llaman para excusarse, pero lo peor de todo es que te ven por la mañana en el cole y ya tienen la invitación en mano y ni siquiera son capaces de acercarse a una para decirle que por tal o cual motivo no van a poder ir al cumple (aunque sea la excusa más tonta del mundo), un poco de educación  por favor, ya no es llamar por teléfono, noooo, es que te ven y hacen la callada por respuesta, tanto trabajo cuesta??? Yo si no voy a ir intento llamar para excusarme y que no cuenten con nosotros, porque no es lo mismo preparar una merienda para 20 niños y sus mamás que para 5 o 6.
Este no ha sido nuestro caso en concreto jamás, pero no deja de darme coraje, el año pasado invitamos sólo a cuatro compis de clase que vinieron con sus hermanos y este año hemos invitado a ocho compis de clase que han venido con sus hermanos también los que tenían, vinieron todos salvo uno que estaba con la famosa varicela y su madre me llamó para excusasrse como hacen las personas con educación. Pero otras mamás se han encontrado con bastante gente que les ha faltado y claro, piensan que si no te llaman es porque vendrán.
Después están las otras mamás (las que menos, pero alguna estirada de esas hay) que vienen a los cumples y se ponen solas, no hablan con nadie, no beben nada, ni agua, pero claro si no hablan no se les seca la boca, no prueban la tarta, nada de nada, están ahí dos o tres horas sin entablar conversación con el resto de madres que estamos en el cumple, que somos por otro lado a las únicas personas que conoce, pero claro, como son altezas reales, como poco, pues mezclarse con el pueblo llano es vulgar, es degradarse. Eso es normal??? Bueno si lo analizas sí que es, porque qué iba a cambiar el hecho de ni mirarte (ni a ti ni a las demás) en la puerta del cole o en las reuniones de clase, ni darte los buenos días un día y otro día y después llegar a un cumple e ir de guay??? Tampoco tendría sentido. 
O esas que van por la calle camino del cole, los niños se encuentran, empiezan a hablar y a jugar de camino al cole y ellas todas bordes sin mirarte y como perdonándote la vida. Pero de qué vas, pues una que hace lo mismo, porque soy educada, pero cuando me vacilán que se preparen, ea, ainssssss, si como dice mi Tomás "cari si te tendrían que pagar ellas a ti sólo por cruzar media palabra contigo y tú tener el detalle de quererlas oír", evidentemente lleva su guasa el caballero, pero no anda descaminado, jajaja.   
Y después están esas otras que llegan, sueltan al niño en el cumple a una hora, tres horas después vienen, lo recogen y se van con las mismas, sin cruzarse la mirada con nadie, únicamente con la mamá pringada que ha celebrado el cumple que si tenía poco atendiendo a los invitados encima ha tenido que estar pendiente de un grenlin que no es suyo y que ha resultado ser el más malo de todos. Y eso sí que no lo entiendo, porque las demás actitudes las puedo entender, no en vano son fruto de la mala educación, o es que hay mucha tímida suelta, que lo dudo, pero dejar a un moco salvaje de 4 o 5 años sólo en un cumple y dejarle la obligación de cuidarlo a otra persona que tiene que estar pendiente de más cosas e invitados, eso no entra en mi cabeza. Mi hijo es mío y su cuidado es mi responsabilidad, seré muy apretada, pero sólo de pensarlo me pongo hasta taquicárdica, que yo me marche y mi hijo se quede en un local, y si en un descuido de la pobre mujer al niño le da por salirse a la calle entre tanta gente y despistarse??? Uffffff, sudores fríos sólo de pensarlo, esas además de estiradas son unas chochonas, que tienen 4 o 5 años, no 10, locas de la vida!!!
En fin, que mi lema de ahora en adelante será el de "a las estiradas ni agua", aunque debo decir que he sido educada sobre todo para ser buena persona y educada, pero también para ser amable, agradecida e intentar empatizar con todo el mundo. Gracias papás!!! Visto lo visto, otros no han hecho su trabajo nada bien.
Besos. Inma

lunes, 8 de agosto de 2011

Las petardas

Tras horas y horas de observación en directo he llegado a la conclusión de que los parques están llenos de madres petardas y padres petardos (entre ellos menos, pero también, aunque yo a ellos los llamaría más bien "huevones" o pasotas), y sinceramente, no puedo con esta especie tan abundante, dando igual si el parque pertenece a un barrio mejor o peor socialmente hablando, lo de las petardas es algo genérico lamentablemente. A ver, así como no quiero que mi hijo pegue, tampoco quiero que le peguen, y al igual que quiero que comparta sus cosas con los demás niños, también me gusta que los demás las compartan con él.


Reconozco que mi hijo es algo enterado, un pelín chulillo y le encanta disponer con tan sólo tres años, poniéndose muchas veces a la altura de los niños más mayores, pero en cambio es muy sociable y siempre estamos detrás de él con el fin de ir contrarrestando tanta "personalidad" para hacerle comprender que no se pega, que todos deben jugar, que hay que compartir, que hay que tener cuidado con los más pequeños y cuidar de ellos, etc., etc., etc., aunque en este último punto puedo estar tranquila con Salva pues es entrañable verle cuidar de los más pequeños o como en el caso de un vecino con una grave enfermedad y muchas limitaciones mi hijo cuida de él intentándolo proteger y ayudar a su manera, a la de un niño de tres años.


Pero para algunas/os madres/padres esto no es así, y pensarán (supongo) que "lo de mi hijo es de mi hijo y lo de los demás niños también"; "si pega por algo habrá sido", cosa que no tiene nombre cuando el que pega dobla la edad al otro y estas petardas muchas veces se encuentran además con todo el derecho a recriminar comportamientos a otros niños, pero a sus hijos que nadie les diga nada por Diosssssssssssss. Y mientras unos nos tiramos toda la tarde "coartando" a nuestros hijos sobre qué está bien y qué no, otros pasan absolutamente de todo y encima ríen, aplauden o consienten ciertas actitudes deprorables en sus hijos.


Y os digo una cosa? Que yo ya me he cansado y que desde esta misma tarde voy a soltar un poco el lastre y voy a ser una madre menos sargenta, que mi Salva jugará tranquilamente con sus cosas sin tenerlas que compartir, si le arrea una torta a alguien, pues mira, por algo habrá sido, si coge el juguete de otro niño, pues muy bien, para cuando cogen los suyos, si no quiere compartir sus juegos con un niño determinado, pues por algo será, igual no le da buenas vibraciones ese niño en cuestión. Aunque creo que para consertir ciertos comportamientos totalmente reprochables en los niños hay que valer y no sé hasta qué punto voy a seguir a rajatabla este propósito pues no quiero hacer de mi enano un pequeño déspota maleducado, ojo, con esto no quiero decir que yo sea Doña Perfecta (que yo también tengo mi "puntito" y mi orgullo incondicional de madre y el mío (hijo) está por encima de todo), que no, pero es que muchos niños son unos cafres maleducados porque sus padres petardos se lo consienten y son los principales responsables de ello.


Ea, pues hasta aquí mi queja/"propósito" de hoy.


Besos.


Inma