lunes, 9 de enero de 2017

Un fin de año de lo más plofff

No estamos muertos, ni estamos de parranda, hemos pasado un fin de año y una entrada de año de lo más ploffff. Todo lo que iba a ser una reunión familiar se quedó en una especie de ensayo y nada fue como se planeó.
Alejandra, que es muy impetuosa para todo, para lo bueno y para lo malo, se nos puso en 40´1º de fiebre el sábado 31 de diciembre. Evidentemente salimos pitando con ella para el Materno, el diagnóstico que nos dio el médico era de una faringitis vírica, que según él, eso daba mucha fiebre, el señor era de lo más rancio que he visto en mi vida, y he visto unos pocos, dicho sea de paso, porque tratas con niños y no con animales, que te toca trabajar un 31 de diciembre, mire usted se fastidia y punto, porque precisamente médicos hay muchos en el paro y fritos por trabajar.
Llegamos a casa igual que nos marchamos, es decir, sin saber muy bien qué tenía la niña, la niña con más de 40 otra vez y Tomás y yo con ganas de llorar de verla lacia como un vendo con lo malita e inquieta que es. Tomás y yo decidimos quedarnos en nuestra casa con Alejandra por si teníamos que volver al Materno no dar la noche a nadie, mientras que Salva pasó la noche vieja con mis padres, mi hermano pequeño, la sobrina, mi cuñada Silvia y la madre de mi cuñada. Mis padres nos trajeron un poco de picoteo de lo que tenían preparado para la cena, a las nueve de la noche ya habíamos comido y a las nueve y media ya estábamos en la cama los tres. Alejandra se puso mejor y hasta echamos las dos una cabezadita antes de las uvas. A las 12 Tomás y yo nos tomamos las uvas, brindamos por nuestros niños con sidra de fresa y lima que está de vicio y a la 1 ya estábamos durmiendo. Alejandra no pasó de 38´5 en toda la noche y al otro día la fiebre desapareció lo mismo que entró.
Por fin el 1 de enero fuimos a comer a casa de mis padres con la familia, peeeero ahora el que estaba con fiebre era Salva. Ay señor. Qué pechá de virus o de lo que sea tengo. De verdad.
Así que nuestros primeros días del año se resumen en fiebres, mocos, virus, "me duele mucho la garganta mamá", esputos, gargajos, últimas compras de reyes, algo de rebajeo, una salida para un cumple, una quedada para comer con mi Chica, el cumple del papi y poco más. Afortunadamente para el 5 de enero, el día del cumple del esposo, la cosa ya estaba enmendada.
En las esporádicas salidas de esos días estrenamos por finnnn el polo y el jesusuito con cubrepañal de Gocco que en una promoción me los traje a -50%. Es ya de las poquitas veces que pueden ir igual los dos hermanos y esta vez Gocco me lo ha puesto requetefácil y requetebarato. Cada vez me cuesta más llevarlo combinados, así que llevarlos igual es casi misión imposible como no se trate de prendas muy básicas como camisas o polos, demasiada diferencia de edad y encima de distinto sexo lo complican. Combinamos con camel y listo.


Pelazo

Mañana os espero con nuestra mañana de reyes. Besos. Inma