viernes, 30 de octubre de 2015

Aprovechando que es gerundio

Aprovechar, pero aprovechar todo, sinceramente me gustaría que el día tuviese tres o cuatro horitas más para no ir tan asfixiada y para poder hacer todo aquello que se me queda pendiente, entre otras cosas el blog, que llevo queriendo publicar desde el lunes y por no tener tiempo para subir las fotos he llegado al viernes!!!!!
Pero como el día sólo tiene 24 horas pues a correr se ha dicho, y luego el fin de semana es como es, un no parar. O estás todo el fin de semana en la calle y por consiguiente casa y comida para la semana se van al garete, o no sales pero casa y comidas para el resto de la semana están al día o haces malabares y no te sientas ni para comer, pero sales, haces la compra semanal, haces comida para varios días y vegetales para la niña y llegas a la noche muerta rematá sólo con ganas de cerrar los ojitos.
El fin de semana pasado fue así, casa, comidas varias para días varios y compras a punto, pero hemos estado de cumpleaños el sábado, y mañana tenemos otro, ojito que desde las cuatro y media de la tarde, de allí no se venía nadie hasta que nos comiésemos la pata de jamón, el queso, la olla de chocolate y la botella de ron cayese. Lo pasamos pipa, repipa en un ambiente encantador. Los niños disfrutando de lo lindo y la niña una más en la fiesta, había una niña diez días mayor que ella que de los brazos de su mami no se movió. Alejandra si la dejabas tiraba para el castillo hinchable, se tiraba en plancha para coger los globos, qué obsesión (al hermano hasta hace poco le daban grima tocarlos) e hizo las delicias de las niñas más mayores que se encargaron de ella algunos momentos, otros no me fiaba porque Alejandra es más lista y más rápida que ellas y se las lía en un segundo. Ni que decir tiene que cuando llegó la noche yo ya no era yo. Qué bien me vino esa horita de más para dormir. Y si el día hubiese tenido un par de horitas o tres más pues hasta hubiésemos ido a ver la Legión 501 que estaban en el puerto de Málaga recaudando fondos, pero esta vez no pudo ser.
Aquí foto de grupo en el castillo hinchable, una cabecita aún muy pelona que se ve hacia la derecha en primer plano es la de Alejandra con toooodos los niños mayores y ella encantadísima:
El domingo a las 9 de la mañana ya estaba yo en la cocina (con lo poco que me gusta mare mía) haciendo carne en salsa para lunes y martes para nosotros y un vegetal de ternera para la niña porque a las doce nos íbamos de comida familiar, pero mi cocina se quedó impoluta antes de empezar a acicalarnos, menuda soy para irme y dejarme las cosas por medio, y mira que me gustaría ser más pasota en ese aspecto porque viviría mejor. Comimos con mi suegra en casa del hermano de mi marido que nos hizo uno de sus famosos arroz con pollo. Qué tranquilidad y qué agradable de verdad, tomando el aperitivo y charlando de nuestras cosas, con Salva en la consola de su tío y con Alejandra por la casa a sus anchas y con su prima Miriam de 21 años pendiente de ella. Llegamos a casa a las cinco y media, merienda, deberes, más acicalamientos, cenas y a dormir, tanto los niños como yo ya estábamos en la cama a las nueve y media (que en teoría eran las diez y media), entre sueños iba oyendo el debate de GH.
Aquí la menda en la hamaca de su tío Salvador, va para disfrutona, con look cómodo y calentito propio de un domingo de lluvia, es decir, chándal que te crió y con el barrigón fuera hinchado tras comerse lo suyo y parte de lo nuestro:
Y hablando de provechar todo, sabéis que me gusta aprovechar algunas cositas de Salva para la niña, eran cositas que me gustaban tanto que ahora me resisto a no ponerlas. Son una ranita de Gocco en micropana cereza y otra en micropana camel de Yoedu, para batalleo diario creo que quedan geniales, la de micropana cereza la he tuneado con un lazo y todo y combino de varias formas, la primera opción con camisa muy british de cuadros de Charanga, os acordáis de ella, a Alejandra regalaron una y como me gustó tanto fui a por otra igual para este invierto, capota y leotardos color garbanzo de Pilar Batanero y merceditas de terciopelo marrón chocolate de una zapatería local:
Y aquí en la modelo camino del cumpleaños del sábado:
Aquí igual pero con una especia de cubrecamisa o poncho de Sfera:
Y aquí con blusa de Pilar Batanero y rebeca de lana de manga corta en verde de Sfera:
La otra ranita de Yoedu la pongo con blusa de H&M que le viene que ni pintada por esos topitos bordados en azulón que tienen tanto ranita como blusa:
Aquí mas de cerca para que veáis mejor los topitos bordados:
Habrá gente que me critique que ponga a la niña ropa de su hermano con la cosas que hay para las niñas, pero la ropa hay que aprovecharla, reciclarla, usarla, vivirla, quererla, últimamente veo cosas que ufffff, incomprensibles, un vestido bonito que te ha costado una pasta gansa debe tenerse como una joyita y disfrutarlo a tope y no venderlo sin estrenar, pero que cada cual haga lo que le plazca con su dinero, que para eso es suyo. Besos. Inma