martes, 8 de marzo de 2016

Adiós al biberón

Vamos cerrando etapas, ainsss que mi bebé, mi capricho, mi regalito inesperado crece demasiado rápido. En estos días hemos dicho definitivamente adiós al biberón, en honor a la verdad nunca le gustó mucho (aún recuerdo a esa mona con dos y tres meses tardar una hora y media en cada biberón, ay qué vida más mala me dio al principio con el buen saque que tiene ahora) y la leche de la noche ya la toma con cuchara hecha papilla de cereales desde ni me acuerdo. Pero el bibi de la mañana si lo tomaba más o menos bien hasta que hace unos días directamente te lo tiraba a la cara cuando se lo dabas. Más fina ella. Así que otra papilla espesita de cereales con cuchara por la mañana y listo, acompañada eso sí de jamón serrano, lomo, mortadela, pan con aceite, de todo lo que pilla vamos, de hecho, el cuchareteo le encanta y mientras come está todo el rato "ummmm". 
Para ser sincera, tanto en Salva como en Alejandra me puse como tope los 18 meses para retirar el biberón en caso de que ellos no lo hubiesen dejado antes, pero no ha hecho falta en ninguno de los dos casos y es que casualidad o no, ha sido llegar a los 17 meses y ambos por voluntad propia no querer el biberón definitivamente de ninguna de las maneras, pero de ninguna. 
Y por qué retirar el biberón con 18 meses y no esperar un poco más???? Pues por miedo a la caries del biberón, ya sé, ya sé, soy un poco alarmista y drama-mamá, pero tiene su explicación. Durante mi época de estudiante (COU, más 5 años de carrera y cursos de doctorado) estuve trabajando por las tardes con un pediatra en su consulta privada para sacarme unas perrillas y no vivir tanto de mis padres. No os podéis hacer una idea la de niños que llegaban con las caries del biberón. Llegó hasta un caso extremo de una niña de cinco años que tenía toda la boca picada y la iban a anestesiar entera para poder sacarle todos los dientes, incluidas muelas. Vale que son casos muy extremos, de niños muy mal comedores que sólo tomaban biberones de cacao soluble muy endulzados además para desesperación de sus padres, de niños que tardaban horas en tomar medio biberón y que en la mayor parte de los casos se quedaban dormidos con el bibi en la boca, y ahí está el problema, es decir, leche muy endulzada para que le alimente, mucho rato con el bibi en la boca porque son muy malos comedores y en el peor de los casos quedarse dormidos con el biberón en la boca mientras los azúcares se encargaban de destruir el diente. 
Pero ese tipo de cosas te impactan y se te quedan en el subconsciente. Además mi jefe, pediatra de reconocido prestigio, decía que el bibi a partir del año fuera. Sin embargo yo iba a ser más benevolente y me fijé los 18 meses como tope máximo, pero estos hijos míos me lo han facilitado y ellos solitos antes le han dicho bye-bye al biberón y además no son muy dulceros, prefieren lo salado a lo dulce y yo les doy cero chuches, como mucho un poquito de chocolate a Salva, con lo cual problemas de caries por ese aspecto no tendremos.
Nuestros próximos objetivos son: retirar el chupe antes de los dos años, pasarla a su cama este verano, juas juas juas, me río, porque el que va a ir a su cama es el padre, ella dormirá conmigo como la mayoría de noches y retirar el pañal. Lo de la retirada del pañal no va a poder ser este verano, ella cumple los 24 meses el 29 de septiembre, así que habrá que esperar a la primavera del año que viene. A Salva se lo quité con 28 meses, pero era julio, ella tendría los 28 meses en enero, y como que no es mes para retirar pañales, salvo que haga un invierno taaaan primaveral como el de este año, jajajaja.
Besos. Inma 
PD: aún recuerdo con la ilusión que compré sus bibis, parece que fue ayer, y mira, ya irán al baúl de los recuerdos. El tiempo vuela. Ainsssssssssss. Por cierto, la experiencia me dice que los mejores bibis son los de Suavinex (además de los más bonitos), es decir, son biberones que se toman rápido, el niño no se aburre chupando, Avent de Philips o Dr. Brown´s son muy buenos pero muy lentos de tomar y ni Salva ni Alejandra lo quisieron, se terminaban cansando y se dejaban la toma a medias. Los nuevos bibis de Suavinex son una monada, echad un vistazo a su web: